martes, 18 de junio de 2013

Un niño y una cinta de cassette de gasolinera

Buenos días a tutti.

Antes de empezar con la historieta del alumno en cuestión, debo aclarar algo sobre mis gustos musicales. No desprecio en absoluto la música moderna; la incluyo perfectamente en mis clases y siento una enorme admiración por músicos que saben improvisar y que conocen a fondo el estilo musical que tocan (sea el que sea). Pero he de reconocer que no suelo escuchar música que lleve menos de 200 años compuesta. Cuestión de gustos, ni mejores ni peores. Bueno, qué leches...este es mi blog y puedo expresarme con claridad: la lista de los 40 principales me horroriza, el pop español en su mayoría me parece una moñada sólo apta para tolerantes al azúcar en grandes cantidades y cuando veo qué es lo que más vende...en fin, no sé si mis gustos están claros, pero sí mis disgustos.

Dejando mis gustos a un lado, ya dije aquí que propuse a todos mis alumnos que me dijesen lo que querían tocar, y como es normal, menos unas cuantas excepciones, los gustos musicales de un niño de 7 años no suelen ser barrocos, ni renacentistas ni nada "que no salga en los dibujos". En los últimos años he hecho arreglos de Doraemon, Tadeo Jones, Dibo y sus amigos, y toda la música Disney habida y por haber. Pero el niño del cassette de gasolinera siempre me sorprende...

Para describir al niño pero conservar su anonimato, daré sólo los datos imprescindibles. Cuando empecé a darle clases, tenía 7 tiernos años (ahora son 12); su padre, un estupendo músico, me dijo con decepción que en un Conservatorio de cuyo nombre no quiero acordarme, le dijeron que el niño no valía para la música. Pues ERROR, es un máquina. Desde el primer día pone la mano perfecta, mide muy bien, cuando le convencí de que cantase lo que tocaba, resulta que también entona muy bien...vamos, una perla. Sólo tiene un defectillo. Un cassette de gasolinera que digo yo que debe tener, porque las canciones que me pide no son normales.

Primera audición: después de mucho pensar, me pide la de Oliver y Benji; normal, pensé yo. Se la hice a mano, la tocó tan feliz, y pasaron los meses. Llega la semana santa, y deduzco yo que ahí es cuando ya tiene ese maldito cassette en su poder...

- "Niñoestupendoquetocatanbien, ¿qué quieres tocar para las audiciones de Semana Santa?"
- "Una canción muy bonita que escucho todo el día. Se llama eres tú"
- "Ah, ¿es alguna nueva? ¿cómo se llama el grupo, o quién la canta?
- "No sé, le pregunto a mi padre..."

Pues sí,...al día siguiente confirmé que hablabamos de la canción de Mocedades. El resto de niños de su edad querían tocar la de Fiesta Pagana, The Final Countdown, y lindezas parecidas para que el resto de su clase exclamase "¡como mola!" al unísono.
Total, que como les dije que elegirían, no me pude negar. Y este es el arreglo en cuestión...

 Sí, sí, el niño con 8 años hacía sin despeinarse esa mano izquierda que veis. Ya he dicho que era un máquina. A partir de esa audición, me daba casi miedo preguntarle qué quería tocar en la siguiente, pero me dije "que noooo, que les dijiste que tocasen lo que quisieeeeran".
No es que piense que Mago de Oz sea musicalmente más interesante que Mocedades. Es que según crecía el niño, me iba preocupando los caretos que ponían sus compañeros, si el niño se empeñaba en hacer la integral para piano de su cassette de gasolinera...

Siguiente curso, mi voz temblorosa pregunta:
- "Niñoestupendoconcassettedegasolinera, ¿qué quieres tocar en la siguiente audición?"
- "Una muy bonita. Se llama Tómame o Déjame "

Dios, va a ser el rey del karaoke...Total, que un sábado por la noche me veo haciendo este arreglo, para un niño de 9 años...

El niño tan feliz, sus compañeros preguntándome "profe ¿qué canción es esa?", su padre mirándome con cara de "yo tampoco entiendo por qué quiere tocar eso", pero eso sí, tocándola estupendamente.

En la siguiente audición le digo "igual deberías buscar una canción sin letra...que te guste pero que sea más para piano, no tanto para cantarla...". El niño dice "vale" y se va a buscar su cassette a ver qué encuentra. Al día siguiente...
- "Profe, quiero tocar una muy bonita, sólo para piano, que he escuchado"
- "¡Bien!, ¿cuál es? - ¿has tirado el maldito cassette por fin?-
- "Balada para Adelina"

¿Rychard Clayderman? Mierda, sigue teniendo el cassette...

PD.: Que conste que admiro profundamente al niñoestupendoconcassetteodiosoquequieroquemar por lo bien que toca, lo constante que es a su edad, y que hablando en plata, se la sopla lo que piensen los demás niños de su edad. ¡Sigue así!

Se despide la Srta. Tecla

3 comentarios:

  1. JO! Clayderman no!!!
    Que alguien queme esa cinta!!!

    Por cierto soy Pérfida
    Un saludo coleguita

    ResponderEliminar
  2. Hola Pérfida! gracias por estrenar los comentarios!
    Muchos saludos

    ResponderEliminar
  3. ¡Ja, ja, me he reído mucho con ese niño "casette-de-gasolinera"! Suerte que al menos es un fiera tocando, porque las cancioncitas se las traen...

    ResponderEliminar